Cómo cortar el jamón como un profesional, sin salir de casa

Cómo cortar el jamón como un profesional, sin salir de casa

El corte del jamón es un arte que pocos dominan al 100%, pero es casi tan importante como saber escoger una buena pieza. Cuando el jamón es bueno y está bien cortado es un manjar delicioso al que pocos se resisten. Pero, ¿sabrías cortar un jamón como un profesional? ¿qué te parece si te digo que puedes hacerlo teniendo en cuenta unos sencillos pasos? Vamos, que no es tan difícil cortar un plato de auténtico maestro jamonero, te damos los trucos.

Empezaremos hablando de las herramientas necesarias, esta parte es indispensable para conseguir un resultado excelente. Necesitarás:

  1. Cuchillo jamonero largo y flexible
  2. Un cuchillo más corto para el deshuese
  3. Un afilador
  4. Un jamonero para sostener la pata
  5. Unas pinzas

Una vez dispongamos de estas herramientas comenzaremos a tratar la pieza de jamón, el primer paso será colocarla en la jamonera con la pezuña hacia abajo para empezar el jamón por la parte más curada y menos tierna. Al empezar por esta zona el jamón nos aguantará más tiempo y de paso dejaremos que la parte de la maza (la más tierna) se vaya curando poco a poco mientras nos comemos la zona de la babilla.

Una vez colocado y muy bien sujeto en la jamonera podemos comenzar el corte. Comenzaremos realizando un corte profundo en la zona superior (la caña) con el cuchillo inclinado, el corte debe hacerse en perpendicular a la pata y lo más cercano al hueso posible, de esta forma será mucho más sencillo retirar la grasa y los tendones que suelen aparecer en esta zona.

Es momento de retirar la corteza y la grasa amarilla para dejar al descubierto la zona de la carne, pero ojo descubre solo la parte que vayas a consumir en ese momento, si te pasas se secará.

Una vez retirada la corteza, la grasa y con la carne al descubierto podemos empezar a cortar las lonchas.

Afila muy bien el cuchillo para que el corte sea limpio, y comienza a cortar con suaves movimientos en zigzag. La dirección correcta para el corte es desde la pezuña hasta la punta del jamón. Vas a ir loncheando poco a poco e intentando que las lonchas sean del mismo tamaño, lo ideal es 5-6 cm, y de grosor que, para ser prácticamente perfecta, no debería superar un milímetro. Verás cómo potencia el color, sabor y textura, se deshacen en la boca.

Para conseguir un plato digno de maestro jamonero también tenemos unos trucos para darte:

  1. Escoge un plato blanco sin dibujos ni relieves, donde el protagonista absoluto sea el jamón
  2. El plato debe estar a temperatura ambiente, ni frío ni caliente
  3. Empieza colocando las lonchas desde el borde hacia el centro del plato, y solapándolas entre ellas ligeramente. Que no haya dificultad para separarlas a la hora de comerlo.
  4. Escoge un acompañamiento, si lo deseas, para culminar el plato. Se nos ocurre una combinación muy típica y deliciosa: unas tostas con tomate y aceite de oliva virgen extra.

Si prefieres algo más ligero o neutro, para combinar con otros embutidos o quesos, los picos son una excelente elección.

Si has llegado hasta aquí y has seguido todos los pasos sólo te queda disfrutar de este delicioso manjar.

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